Tribunal en Fuga
Tribunal en Fuga
Patricio López Guzmán
Tribunal en Fuga es una película que se ubica dentro de una larga tradición norteamericana de retratar sus instituciones públicas en su cine. Quizás porque desde sus orígenes, la vida civil en Estados Unidos se ha desarrollado de una manera un tanto teatral y épica que se presta para ser dramatizada. Es por ejemplo, el único pueblo sobre la tierra que tiene un canal de cable dedicado las 24 horas a cubrir procesos legales.
Tribunal en Fuga no es una cinta excepcional (inclusive tiene varios hoyos de coherencia y lógica) pero es entretenida y funciona, gracias a que los tres actores principales Gene Hackman, Dustin Hoffman y John Cusack hacen que nos identifiquemos con ellos y que nos importe lo que les pasa.
Alfred Hitchcock decía que si uno mostraba un niño con un paquete y de repente el paquete explota, que eso es la sorpresa. Pero que si uno muestra al mismo niño con el paquete, y se escucha el tic-toc del reloj de la bomba, y nos anticipamos la explosión, que eso es el suspenso. Yo le agregaría a esta regla que si conocemos íntimamente al personaje del niño, nos identificamos con él y sentimos una empatía hacia lo que le va a suceder, el suspenso se incremente aún más, porque como espectadores personalizamos su sufrimiento. Es por esto que Tribunal en Fuga nos funciona, porque conocemos a los personajes, porque nos caen bien y porque sabemos cuales son las consecuencias si fallan en sus objetivos.
Es indiscutiblemente una película de actores, pues cuenta además de las estrellas de los papeles principales a un grupo muy capaz en los secundarios, así como el primer encuentro actoral entre Hoffman y Hackman, quienes han sido amigos desde finales de los cincuenta. La escena en la que ambos participan es breve (un poco como la de Al Pacino y Robert De Niro en Heat) pero muestra a dos hombres que dominan su técnica a la perfección.
Patricio López Guzmán
Tribunal en Fuga es una película que se ubica dentro de una larga tradición norteamericana de retratar sus instituciones públicas en su cine. Quizás porque desde sus orígenes, la vida civil en Estados Unidos se ha desarrollado de una manera un tanto teatral y épica que se presta para ser dramatizada. Es por ejemplo, el único pueblo sobre la tierra que tiene un canal de cable dedicado las 24 horas a cubrir procesos legales.
Tribunal en Fuga no es una cinta excepcional (inclusive tiene varios hoyos de coherencia y lógica) pero es entretenida y funciona, gracias a que los tres actores principales Gene Hackman, Dustin Hoffman y John Cusack hacen que nos identifiquemos con ellos y que nos importe lo que les pasa.
Alfred Hitchcock decía que si uno mostraba un niño con un paquete y de repente el paquete explota, que eso es la sorpresa. Pero que si uno muestra al mismo niño con el paquete, y se escucha el tic-toc del reloj de la bomba, y nos anticipamos la explosión, que eso es el suspenso. Yo le agregaría a esta regla que si conocemos íntimamente al personaje del niño, nos identificamos con él y sentimos una empatía hacia lo que le va a suceder, el suspenso se incremente aún más, porque como espectadores personalizamos su sufrimiento. Es por esto que Tribunal en Fuga nos funciona, porque conocemos a los personajes, porque nos caen bien y porque sabemos cuales son las consecuencias si fallan en sus objetivos.
Es indiscutiblemente una película de actores, pues cuenta además de las estrellas de los papeles principales a un grupo muy capaz en los secundarios, así como el primer encuentro actoral entre Hoffman y Hackman, quienes han sido amigos desde finales de los cincuenta. La escena en la que ambos participan es breve (un poco como la de Al Pacino y Robert De Niro en Heat) pero muestra a dos hombres que dominan su técnica a la perfección.

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