Bárbara Coppel... por alguna razón...
Estoy con mis papás viajando por una carretera un tanto empinada. Recuerda mucho al tipo de carreteras boscosas que hay entre la Ciudad de México y Cuernavaca. Desde el asiento de atrás de la miniván miro el paisaje, los bosques verdes, etc., y de repente veo a Bárbara Coppel, una antigua y distante compañera de preparatoria pedaleando a un lado, en una de esas bicicletas deportivas con llantas muy angostas.
En el momento en el que nos detenemos para ponerle gasolina a la camioneta, yo me bajo, encuentro una bicicleta y me pongo a pedalear.
En el momento en el que nos detenemos para ponerle gasolina a la camioneta, yo me bajo, encuentro una bicicleta y me pongo a pedalear.

