So pena de muerte
1.
En México, con motivo de los 5,000 y pico de asesinato que llevamos en el año por la “guerra contra las drogas”, se ha comenzado un intenso debate en los congresos estatales sobre la posibilidad de re-instituir la pena de muerte. Es un debate bastante extraño a mi parecer pues la respuesta es bastante sencilla. Sí debe de haber pena de muerte, en el momento en el que en este país, las leyes sean 100% justas, y nuestro sistema judicial sea 100% confiable. Pues la muerte de un inocente no es equivalente ni siquiera a la de 1,000 culpables.
El verdadero debate debería ser (a mi gusto) el de la legalización de las drogas. Esta “guerra” ya se luchó en los 30s con la prohibición del alcohol, y la forma como la ganaron fue controlando el producto. Cuanta miseria, muerte y corrupción no nos ahorraríamos, si el dinero que le metemos a erradicar las drogas lo utilizáramos para tratar adictos y desinsentivar el consumo.
3.
Un artículo sobre la pena de muerte en el periódico Milenio me llamó mucho la atención. Trata del último mexicano condenado a muerte — aunque su sentencia fue reducida a 20 años en prisión. Es un señor que ahora trabaja como doctor tratando a pacientes de escasos recursos de la tercera edad.
Lo que me llamó la atención, y que se me hace como material para un libro al estilo “Las Muertas” de Ibargüengoitia, es el crimen por el cual se le encarceló. Milenio no ahonda en detalles pero publica:
Ballí Treviño fue sentenciado a muerte por homicidio calificado, inhumación clandestina de cadáver y usurpación de profesión, pero quedó en libertad 20 años después.
Seré un morboso de lo peor pero quisiera tener más detalles. No se por qué me huele a uno de esos crímenes que ocurren en escenarios ordinarios, antisépticos, y clasemedieros.
“No quiero revivir mis fantasmas” # artículo completo