Aforismos
Tuesday, April 15th, 2008“Los enanos tienen una especie de sexto sentido que les permite reconocerse a primera vista.”
Lo demás es silencio
Augusto Monterroso
“Los enanos tienen una especie de sexto sentido que les permite reconocerse a primera vista.”
Lo demás es silencio
Augusto Monterroso
Esta mañana revistando los nuevos cortos de películas me encuentro con que el escritor Salman Rushdie (Los versos satánicos) va a actuar en una comedia romántica como el ginecólogo de Helen Hunt. Esta no es la primera película en la que aparece Rushdie (salió en El diario de Bridget Jones), pero sí la primera vez que sale como un personaje de ficción (siempre ha aparecido como sí mismo).
Rushdie tampoco es el primer escritor al que le sale la cascarita por ser actor, Yukio Mishima salía en películas de gangsters japonesas, George Plimpton en westerns con John Wayne y hasta Vargas Llosa ha actuado en obras de teatro en España y Chile. Sin embargo sí es bastante extraño verlo en algo tan prosáico como esta película.
Then She Found Me # Apple Trailers
Salman Rushdie # Wikipedia
El lunes pasado estuve un par de horas en Lima, y en vez de esperar en el aeropuerto, decidí lanzarme a visitar el Colegio Militar Leoncio Prado, escenario de “La ciudad y los perros”, la primera novela de Mario Vargas LLosa.
La escuela está en una zona conocida como el Callao. Un pueblo de rudos pescadores con bastante mala fama, según lo que me contó mi taxista. Cruzando por sus calles nos encontramos con pandilleros, travestís y prostitutas, antes de enfrentarnos con el impresionante y siniestro búnker de concreto que es la escuela.
Mi intención original era simplemente asomarme y dar la vuelta. Tomarle fotos a los muros y nada más. Pero al llegar a la entrada principal, mi animado taxista bastante complacido por mis comentarios sobre la maravilla que es el Perú, logró gestionar con el sargento que cuidaba la entrada para que me dejara asomarme.
“El joven es mexicano, amante de la obra de Vargas Llosa” le dijo.
No muy convencido, el sargento me permitió llegar hasta la estatua “del héroe” y ojear por las imponentes avenidas de la ciudadela. Tras tomar las fotos de reconocimiento, no me pude aguantar las ganas de pedir una foto junto a los cadetes de la guardia.
Colegio Militar Leoncio Prado # Album completo en Flickr
Para los que anden buscando una actividad cultural (y reírse) en la Ciudad de México este domingo 2 de Marzo, les recomiendo que se den una vuelta al Palacio de Minería (Salón de Actos del Palacio de Minería, 5 pm). para la presentación de “LA LEY DE LAVOISIER, ENSAYOS (Y ERRORES) 1998-2007″ de Nicolás Alvarado, autor de “Con M de México” y co-conductor de “La dichosa palabra” en el canal 22. Lo presentan Julieta García González, Carlos Loret de Mola, y Álvaro Enrigue (mi vecino y autor de “Hipotermia” que está sensacional). Todo esto en el marco de la Feria Internacional del Libro.
Este es quizás uno de mis textos favoritos de Juan José Arreola, de su libro Confabulario. Lo conocí cuando era niño, por una grabación que tenía mi mamá (¡en casette!) de Arreola leyéndolo en el Tecnológico de Monterrey. El escritor era tan buen lector, que todavía hoy me puedo acordar perfectamente de las inflexiones particulares de su voz.
Baby H. P.
Juan José Arreola
Señora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus niños. Ya tenemos a la venta el maravilloso Baby H.P., un aparato que está llamado a revolucionar la economía hogareña.
El Baby H.P. es una estructura de metal muy resistente y ligera que se adapta con perfección al delicado cuerpo infantil, mediante cómodos cinturones, pulseras, anillos y broches. Las ramificaciones de este esqueleto suplementario recogen cada uno de los movimientos del niño, haciéndolos converger en una botellita de Leyden que puede colocarse en la espalda o en el pecho, según necesidad. Una aguja indicadora señala el momento en que la botella está llena. Entonces usted, señora, debe desprenderla y enchufarla en un depósito especial, para que se descargue automáticamente. Este depósito puede colocarse en cualquier rincón de la casa, y representa una preciosa alcancía de electricidad disponible en todo momento para fines de alumbrado y calefacción, así como para impulsar alguno de los innumerables artefactos que invaden ahora los hogares.
De hoy en adelante usted verá con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos. Y ni siquiera perderá la paciencia ante una rabieta convulsiva, pensando en que es una fuente generosa de energía. El pataleo de un niño de pecho durante las veinticuatro horas del día se transforma, gracias al Baby H.P., en unos inútiles segundos de tromba licuadora, o en quince minutos de música radiofónica.
Las familias numerosas pueden satisfacer todas sus demandas de electricidad instalando un Baby H.P. en cada uno de sus vástagos, y hasta realizar un pequeño y lucrativo negocio, trasmitiendo a los vecinos un poco de la energía sobrante. En los grandes edificios de departamentos pueden suplirse satisfactoriamente las fallas del servicio público, enlazando todos los depósitos familiares.
El Baby H.P. no causa ningún trastorno físico ni psíquico en los niños, porque no cohíbe ni trastorna sus movimientos. Por el contrario, algunos médicos opinan que contribuye al desarrollo armonioso de su cuerpo. Y por lo que toca a su espíritu, puede despertarse la ambición individual de las criaturas, otorgándoles pequeñas recompensas cuando sobrepasen sus récords habituales. Para este fin se recomiendan las golosinas azucaradas, que devuelven con creces su valor. Mientras más calorías se añadan a la dieta del niño, más kilovatios se economizan en el contador eléctrico.
Los niños deben tener puesto día y noche su lucrativo H.P. Es importante que lo lleven siempre a la escuela, para que no se pierdan las horas preciosas del recreo, de las que ellos vuelven con el acumulador rebosante de energía.
Los rumores acerca de que algunos niños mueren electrocutados por la corriente que ellos mismos generan son completamente irresponsables. Lo mismo debe decirse sobre el temor supersticioso de que las criaturas provistas de un Baby H.P. atraen rayos y centellas. Ningún accidente de esta naturaleza puede ocurrir, sobre todo si se siguen al pie de la letra las indicaciones contenidas en los folletos explicativos que se obsequian en cada aparato.
El Baby H.P. está disponible en las buenas tiendas en distintos tamaños, modelos y precios. Es un aparato moderno, durable y digno de confianza, y todas sus coyunturas son extensibles. Lleva la garantía de fabricación de la casa J. P. Mansfield & Sons, de Atlanta, Ill.
FIN

Ayer soñé que vivía en un mundo post-apocalíptico – había caído una bomba atómica o algo parecido.
Asistía a un juego de futbol. El estadio estaba semi-vacío. Como en el mundo no había suficientes jugadores hombres buenos, el equipo era mixto.
Al acabar el juego regreso a mi departamento (una construcción sencilla de ladrillos rojos, y dos pisos, como sacada de la película de Fahrenheit 451), ahí estaban mis papás platicando. Mi papá nos convence de que hay que quemar el edificio. No me queda claro el por qué. Si por el dinero del seguro o por algo más.
“¿Me puedo llevar mis libros?” le pregunto. “Solo lo que puedas cargar”.
Mi papá pone una bomba y la activa debajo de una caja de cartón.
Intento frenéticamente pensar que libros debo de salvar – no se me ocurre cuales. Esta es una pregunta importante dado de que este es un mundo post-apocalíptico es sumamente dificil encontrar algunos de ellos. Hay que escoger bien.
Corro al estante y salvo todo lo de la editorial Faber & Faber – poesía y obras de teatro. Es lo más facil de identificar por lo distintivo de los lomos.
Corremos a la calle.
De las ventanas vemos como salen chorros de fuego, como en las películas.
“Maldita sea” pienso, “Debí de haber salvado la Antología de la literatura fantástica de Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo, es dificilísima de conseguir”.
Lo pienso dos veces ¿Me regreso al departamento y lo intento salvar?
El sueño termina. Me despierto a las seis. Voy al baño, a la cocina por un vaso de leche. Lentamente me acuerdo de las particularidades del sueño. El mundo post-apocalíptico y los libros. Camino hacia el librero y saco esa antología fantástica. El hecho de que no esté quemada me llena de alivio.
¿En serio que qué hacía la gente antes de que existiera el internet? Ya me está costando trabajo recordarlo. Sospecho que igual gastabamos el tiempo en tonterías, pero ahora lo gastamos con mucha mayor sofisticación.
Hace unas semanas ví Executive Suite, una película de los cincuenta que se sitúa en las oficinas corporativas de una enorme compañía, y lo que más me sorprendió es que ninguno de los ejecutivos tenía computadora. ¿Qué hacían todo el día estos ejecutivos? ¿Mantener sus escritorios limpios? ¿Dictar cosas a sus secretarias?
Bueno pues bendito el internet que para nuestro ocio edificante nos ofrece una entrevista completa (¡y con subtítulos en español!) con Vladimir Nabokov (padre de Lolita) ocurrida en el Apostrophes de Bernard Pivot.
Detalle curioso, Nabokov “lee toda la entrevista” (previamente redactada), pues estaba aterrado de equivocarse en un foro público.
Apostrophes: Vladimir Nabokov (1ª Parte) #
Apostrophes: Vladimir Nabokov (2ª Parte) #
Apostrophes: Vladimir Nabokov (3ª Parte) #
Apostrophes: Vladimir Nabokov (4ª Parte) #
Apostrophes: Vladimir Nabokov (5ª Parte) #
Apostrophes: Vladimir Nabokov (6ª Parte) #
Después de la caída del Muro, los medios Alemanes calificaron a la Alemania del Este como el “estado de espionaje interno más perfecto de todos los tiempos”. A su término, la Stasi [el equivalente a la KGB soviética] tenía 97,000 empleados – mas que suficiente para supervisar a un país de 17 millones, pero contaba además con 173,000 informantes. En el Tercer Reich de Hitler se estima que había un agente de la Gestapo por cada 2,000 ciudadanos, y que en la URSS de Stalin, un agente de la KGB por cada 5,830 personas. En la DDR, había un oficial o informante de la Stasi por cada 63 personas, y si se incluye a los informantes de medio tiempo, algunas estimaciones elevan el promedio a un informante por cada 6.5 ciudadanos.
Stasiland (p.53)
Anna Founder
Editorial: Granta
Pablo Boullosa, conductor de La dichosa palabra (Canal 22) y Domingo Siete (Azteca 7)
y vecino mío (cruzando la calle) comenzó el 2008 blogueando. Tiene nuevos posts sobre la mala poesía en su sitio La caja idiota quiere dejar de serlo, y acaba de iniciar
un Diario de Lecturas.
Por motivos de un proyecto de investigación he estado leyendo varios libros sobre el fenómeno bélico y en particular sobre la Guerra de Vietnam. Entre ellos se encuentran: The Best and the Brightest, Psicología de la Incompetencia Militar, Reporting Vietnam y The Rise and Fall of the III Reich. Ninguno de estos sin embargo, ha logrado deslumbrarme en un sentido literario, de la forma que lo ha hecho Dispatches, la crónica de la estancia en Vietnam del periodista Michael Herr.
Herr (guionista de Full Metal Jacket y la narración de Apocalypse Now) elabora unos larguísimos bloques de párrafos sensoriales que se vuelven como
una especie de oración budista. Una extensa línea de palabras y frases que crean una masa poética, que nos acerca a toda las dimensiónes de la guerra, desde el horror hasta la belleza.
En español el libro lo publica Anagrama con el título Despachos de guerra.
io9 el nuevo blog de ciencia ficción de Gawker Media, trae un artículo muy divertido sobre “Las Feministas” una novela escrita en 1971 sobre un mundo distópico del futuro (¡en 1992!) organizado alrededor de un matriarcado absoluto.
It’s the Far Future of 1992 and Hot, Dominant Women Rule the World! #

Konstantinos Petrou Kavafis (Alejandría, Egipto, 1863 – 1933) fue un poeta griego, una de las figuras literarias más importantes del siglo XX y uno de los mayores exponentes del renacimiento de la lengua griega moderna. Su poema “Esperando a los bárbaros” es por un lado una meditación sobre la tensión entre pasado y modernidad, sobre la crísis de una civilización caduca, y también (en mi opinión) un poema cómico tremendo.
Esperando a los bárbaros
(1904)
¿Qué esperamos agrupados en el foro?
Hoy llegan los bárbaros.
¿Por qué inactivo está el Senado
e inmóviles los senadores no legislan?
Porque hoy llegan los bárbaros.
¿Qué leyes votarán los senadores?
Cuando los bárbaros lleguen darán la ley.
¿Por qué nuestro emperador dejó su lecho al alba,
y en la puerta mayor espera ahora sentado
en su alto trono, coronado y solemne?
Porque hoy llegan los bárbaros.
Nuestro emperador aguarda para recibir
a su jefe. Al que hará entrega
de un largo pergamino. En él
escritas hay muchas dignidades y títulos.
¿Por qué nuestros dos cónsules y los pretores visten
sus rojas togas, de finos brocados;
y lucen brazaletes de amatistas,
y refulgentes anillos de esmeraldas espléndidas?
¿Por qué ostentan bastones maravillosamente cincelados
en oro y plata, signos de poder?
Porque hoy llegan los bárbaros;
y todas esas cosas deslumbran a los bárbaros.
¿Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia?
Porque hoy llegan los bárbaros
que odian la retórica y los largos discursos.
¿Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento? (Cuánta gravedad en los rostros.)
¿Por qué vacía la multitud calles y plazas,
y sombría regresa a sus moradas?
Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.
Y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.
¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?
Quizá ellos fueron una solución después de todo.
Konstantino Kavafis # Wikipedia
Poemas traducidos al español #
Poesías completas # editado por Ed. Hiperión

Anna Ajmátova (Odessa, 1889-1966) fue junto con Osip Mandelstam, una de las figuras más representativas de la poesía acmeista rusa. “Requiem”, su poema más conocido, narra las largas colas de espera que tuvo que sufrir para poder ver a su hijo, preso en la cárcel estalinista. Es una revindicación de la palabra, aún ante el peor de los horrores.
Requiem
A MODO DE PRÓLOGO
En los terribles años del terror de Yezhov hice cola durante diecisiete meses frente a las cárceles de Leningrado. Un día alguien me reconoció. Entonces una mujer que estaba detrás de mí, con los labios azulados, y que por supuesto jamás había escuchado mi nombre, despertó del entumecimiento que era habitual en todas nosotras y me susurró al oído (allí todos hablaban en voz muy baja):
- ¿Y usted podría describir esto?
Yo repuse:
- Sí, puedo.
Entonces una especie de sonrisa se deslizó por lo que alguna vez había sido su rostro.
Requiem # Poema Completo
Ana Ajmátova # Wikipedia
Tengo cuatro o cinco libros que releo con relativa frecuencia cada par de meses o por lo menos una vez al año. Casi todos son obras maestras reconocidas: Lolita, El llano en llamas y Pedro Páramo, Madame Bovary, 1984, Las crónicas marcianas, etc. El único libro de la lista que no cabe en este género de joyas literarias “consagradas”, es una novelita muy curiosa de Kurt Vonnegut titulada “Mother Night”.
Qué me lleva a releer estos libros es bastante misterioso y siento inclusive hasta poco importante. En el fondo supongo que le hablan a algo dentro de mí que requiere de su presencia. Tal vez un espíritu poético particular. Formalmente quizás sea que me atraen los libros con universos cerrados. Que contienen dentro de ellos todo lo que necesitan para empezar y acabar de contar. Que surgen como serpientes uróboros (la boca comendose la cola), de tal forma que el final es la gestación del inicio en un círculo contínuo que sigue girando aún cuando cerramos el libro.
Releyendo hoy Mother Night me encontré con una página devastadora (que desgraciadamente aún no ha sido traducida al castellano) casi hasta el final del libro. Es de esas páginas de Vonnegut tan económicas, tan puntuales, tan llenas de sentimiento, tan sintácticas, que te dejan boquiabierto por todo lo que logran decir en tan pocas líneas…
Chapter Forty – Freedom Again...
I was arrested along with everyone else in the house. I was released within an hour, thanks, I suppose, to the intercession of my Blue Fairy Godmother. The place where I was held so briefly was an unmarked office in the Empire State Building.An agent took me down on an elevator and out onto the sidewalk, restoring me to the mainstream of life. I took perhaps Shy steps down the sidewalk, and then I stopped.
I froze.
It was not guilt that froze me. I had taught myself never to feel guilt
It was not a ghastly sense of loss that froze me. I had taught myself to covet nothing.
It was not a loathing of death that froze me. I had taught myself to think of death as a friend.
It was not heartbroken rage against injustice that froze me. I had taught myself that a human being might as well took for diamond tiaras in the gutter as for rewards and punishments that were fair.
It was not the thought that I was so unloved that froze me. I had taught myself to do without love.
It was not the thought that God was cruel that froze me. I had taught myself never to expect anything from Him.
What froze me was the fact that I had absolutely no reason to move in any direction. What had made me move through so many dead and pointless years was curiosity.
Now even that had flickered out How long I stood frozen there, I cannot say. If I was ever going to move again, someone else was going to have to furnish the reason for moving.
Somebody did.
A policeman watched me for a while, and then he came over to me, and he said, “You all right?”
“Yes,” I said.
“You’ve been standing here a long time,” he said.
“I know,” I said.
“You waiting for somebody?” he said.
“No,” I said.
“Better move on, don’t you think?” he said.
“Yes, sir,” I said.
And I moved on.
De “Where Did It All Got Right” del poeta, editor y ocasionalmente montañosta inglés Al. Alvarez:
Sin importar tu nivel, la remuneración es la misma: Llegar a lugares salvajes y solitarios, con personas que por lo general tienen un cierto sentido del humor irreverente, inoculados contra todo esnobismo y pretensión.
Escalar es una actividad física especial de un tipo particularmente intelectual. Cada punto de acenso es una serie de problemas específicos (qué tipo de agarre utilizar, en qué combinación, usando el mínimo expendio de energía), en los cuales cada movimiento tiene que trabajarse en términos de una estrategia física, en términos de esfuerzo, balance y consecuencias. Es como jugar ajedrez con tu cuerpo: tienes que pensar, y pensar con claridad, porque si el movimiento te sale mal, existe la posibilidad de lastimarte…
En un acenso, mi concentración se encuentra al mismo nivel que la que utilizo para escribir poesía, pero pienso con mi cuerpo en vez de con mi cabeza — tan llena de preocupaciones y problemas. Aunque en este caso si cometo un error las consecuencias son inmediatas, obvias, penosas, y posiblemente dolorosas…
En el hermoso, austero, mudo e inútil mundo de las montañas puedo de vez en cuando, lograr una cierta claridad momentánea, y hasta llegar a una verdadera seriedad que me llega de relámpago. Cualidades todas que me parece, ameritan el riesgo que involucra la actividad.
2 de Septiembre 1894
Segun parece, en Nueva York se ve un gentleman mecánico que se pasea por las calles, con toda la apariencia de un hombre de verdad. Saluda, sube al ómnibus, paga su asiento, articula algunas palabras, y funciona así, de manera irreprochable, durante cierto número de horas.
El periodista que me informa encuentra esto de lo más divertido, y no comprende en absoluto el negro horror en que me sumerge su relato. Imagino una gran ciudad poblada de semejantes fantasmas.
Léon Bloy

Acabo de comprar los “Diarios 1892-1917″ de Léon Bloy publicados recientemente por Acantilado, y estoy entre la fasinación deslumbrante, y las carcajadas que se escuchan hasta la calle, por la a veces brutalidad del texto. Es un escritor interesantísimo, al mismo tiempo brillante y lunático. Borges lo caracteriza como “Un profeta demoniaco, cautivo de lo absoluto. Un especialista de la injuria, un autor que continuamente releo.”
Las dos características principales de Bloy es que era: ultraconservador y católico fundamentalista. Aunque estas dos cosas a un grado tan extremo, que lo transforman todo en un extraño mundo surrealista y también, la mera verdad, trágico. Productos de una mente que muy probablemente se enfrentó a una crísis existencial fuertísima.
Algunas citas:
Si algún remedio hubiera para contrarrestar tanto mal, juzgo excelentes algunos consejos…1° Traslado solemne de la podredumbre de Renan, por un equipo de poceros, al vertedero nacional más lejano.
2° Erección, en la cima de la Torre Eiffel, de una cruz colosal de oro maciso, cuyo peso pueda valorarse en varias decenas de millones de francos, que seran sufragiados por el municipio de París.
3° Obligación, para todo francés, de oir Misa entera todos los domingos y de comulgar al menos cuatro veces al año, bajo pena de muerte.
4° Abolición del sufragio universal.
¡El catolicismo o la dinamita!
24 de Marzo. Proveo de nuestra plata al Monte de Piedad. Comida en calle Copérnico, en casa de una inglesa forrada que me presenta a sus dos hijas. Me hablan naturalmente de Bourget y Daudet. Manifiesto con sencillez que son lecturas para sirvientes. En esa casa ya estoy quemado.
Evidentemente, la iglesia no sabe lo que dice, y por eso es infalible.
17 de Marzo. Un cura de buena voluntad me predice que mi libro no se venderá “Es usted”, me dice “demasiado poco respetuoso con el cerebro de los demás”. Es verdad.
El que es incapaz de grandes crímenes, es incapaz de santidad.
Moleskine Literario, que es algo así como el blog obligado de literatura en español, tiene una nota muy completa sobre el Premio Nobel de Literatura que se acaba de ganar Doris Lessing. Comparto su reacción de anti climax, y agrego mi asombro, por el hecho de que la academia sueca lleve 17 años sin haberle otorgado el premio a un autor que escriba en castellano — Octavio Paz.
“¡Qué aburrido!” Esa fue mi primera reacción cuando supe quién había ganado el Premio Nobel de Literatura. Doris Lessing es una autora muy respetable, con una vida dedicada a la literatura y sus convicciones, pero ciertamente uno quisiera que los Nobel premien autores que están en ese momento en plena efervescencia literaria, en su cúspide, como muchos de los nombrados en la lista de candidatos. No pido que se lo den a Haruki Murakami, que sería casi una especie de Balón de Oro al mejor del año, sino a autores que en la última década no pierden vigencia: Philip Roth, Claudio Magris, Mario Vargas Llosa, Cees Noteboom, Lobo Antunes, Amos Oz, Don De Lillo, Cormac McCarthy, John Upidike, Margaret Atwood, etc. O por lo menos que nos descubran a un escritor, casi siempre un poeta, que hemos pasado por alto y que ellos -lectores privilegiados que les traducen todo especialmente- pueden descubrir.
Reacciones al Nobel # Reacción completa en Moleskine Literario
“¿Qué ha hecho este hombre de Illinois me pregunto, al cerrar las páginas de su libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me pueblen de terror y de soledad?” escribió Borges sobre Crónicas Marcianas “¿Cómo pueden tocarme estas fantasías, y de una manera tan íntima?”.
Hoy Ray Bradbury cumple 87 años, y según Pablo Boullosa que lo vio hace un par de semanas en San Diego, sigue tan enamorado de la vida como siempre. El hombre de Waukegan Illinois sigue escribiendo su cuento semanal, sigue publicando libros, contando anécdotas, y sigue transportando a miles de personas a ese momento de nuestra infancia, que fue al mismo tiempo asombroso y aterrador. El límite entre la infancia y la madurez. ¡Larga vida a Ray Bradbury que ha hecho siempre lo que amó! y que nos ha permitido a nosotros, sus lectores, explorar todos los rincones de su cabeza y su corazón.
Vintage Bradbury, Packaged Anew # Artículo en el New York Times

Gracias al internet, he tenido la oportunidad de cartearme con gente famosa y cuasi-famosa de todo el mundo. En mi lista de comunicados se encuentra una del crítico de cine Roger Ebert, del dramaturgo Arthur Miller, de Donald Spoto el biógrafo de Hitchcock y Marilyn Monroe, de Ken Keeler escritor de Futurama y Los Simpsons, Celina Fernández biógrafa de Los Panchos, y otros que ya no me acuerdo.
Hoy agrego otro nombre a la lista, el del novelista, editor de calendarios, y promotor cultural Sergio Andrade.
El motivo del contacto fue una reseña que hice de su libro La sangre inútil hace un par de meses:
Hola:
Soy Sergio Andrade. Hace un par de días una amiga mía me puso en contacto con el blog de Patricio López Guzmán; como decía Arreola…”yo no lo conocía…”
He leído su especie de reseña crítica y comentadora de mi libro La sangre inútil y me asombró la comprensión cabal que de algunas intenciones mías muestra.
Quiero saber si éste es el medio para comunicarse con él, a fin de por el mismo agradecerle sus nobles y entusiastas comentarios
Un saludo afectuoso
SERGIO ANDRADE
¡Qué de murciélagos atónitos feroces levantaron vuelo en mis espacios interiores! # Reseña original
Sergio Andrade # Biografía en Terra.com

Estoy trabajando un proyecto sobre la experiencia de estar en el campo de batalla y como parte de mi preparación, estoy leyendo sobre temas militares. Uno de los libros que mandé pedir es “Reportajes de Vietnam Periodismo Americano 1959-1975″, que recopila los mejores reportajes de ese conflicto. Tiene todas las escenas clásicas, desde los monjes budistas que se inmolaron en las calles de Saigón, hasta la investigación sobre Mai Lai escrito por Seymour Hersh, el periodista que desenmascaró los actos de tortura en Abu Grahib. El libro tiene de todo, verdaderamente nunca pensé que fuera a contener todo el rango de emociones que presenta, pero hay descripciones que te quitan el aliento. Muestra lo mejor de lo que el periodismo puede hacer, informar y además ser literatura. También prueba la cita de Marx que la historia se repite, “primero como tragedia y después como farsa”, pues es increíble el número de artículos donde la palabra Vietnam se puede cambiar por Iraq sin que se pierda el sentido.
Reporting Vietnam: American Journalism 1959-1975 # Library of America

La harripottermanía regresa, y con ella, los mensos que la acusan de incitar a los niños a la brujería. Creo que no hay nada más divertido que ver a viejitos anacrónicos querer tapar el sol con un dedo:
“Después de la ponencia del presbítero especialista en posesiones demoníacas, Franceso Bamonte la cual discernió sobre La Acción Ordinaria y Extraordinaria del Demonio y las Enfermedades Físicas y Mentales, durante la ronda de preguntas y respuestas, una de los temas que causó exclamaciones a favor y en contra, fueron las novelas del adolescente brujo inglés, Harry Potter, las cuales fueron acusadas de malignas y llenas de mensajes subliminales demoníacos.”
Esto en el marco del CONGRESO DE EXORCISTAS (es de neta) celebrado en el Estado de México.
Esto me recuerda a otro artículo del periódico satírico The Onion publicado en el 2001 que tenía por título: Harry Potter provoca un aumento en el satanismo entre los niños:
‘Yo solía creer todo lo que nos enseñaro en el catecismo.’ Dice Ashley mientras conjura un antiguo encanto para llamar a Cerbero, el can trifácico del infierno. ‘Pero los libros de Harry Potter me demostraron que la magia es real, algo que puedo aprender y utilizar ahora mismo, y que la Biblia no es nada más que una serie de mentiras aburridas.’‘Hermione es mi personaje favorito porque es muy inteligente y tiene un gatito,’ nos dice Jessica Lehman de seis años de Carolina del Sur. ‘Cristo murió en la cruz porque era débil y estúpido.’
“Malignas”, novelas de Harry Potter # artículo completo en Milenio
Harry Potter Books Spark Rise In Satanism Among Children # artículo completo de The Onion

El siempre excelente Moleskine Literario (uno de los mejores blogs sobre literatura en español), hace referencia a una entrevista que le hizo el periódico El Mundo a Mario Vargas Llosa en el Museo de Cera de Madrid. Lo mejor del artículo son las fotos que le tomaron a Vargas Llosa, frente a distintos personajes de la literatura como Cervantes y Romeo y Julieta, hechos en cera. Es una mamilada, pero da gusto que Vargas Llosa tenga el suficiente sentido del humor como para prestarse a ello.
En el blog Visualmente, le preguntaron a 100 personas que trabajamos en cuestiones relacionadas con el diseño, sobre nuestras tipografías odiadas y favoritas. Acaban de publicar mi respuesta:
Un par de libros buenos que he leído en la última semana:

La ola que regresa de Fabio Morabito – son sus poemas completos. Este me lo recomendó mi vecina poeta. Me gustó mucho la claridad de su lenguaje. Hay poemas (o canciones o cuadros, o novelas) que uno siente como si hubieran sido escritos con nosotros en mente. Leer el primer poemario (Lotes baldíos) en especial tuvo este efecto en mí. Sentí como si alguien hubiera abierto mi cabeza para sacar todas esas imágenes con las que cargo diariamente, pero que como sueños que se esfuman, núnca había podido articular con palabras.

Man in the High Castle de Philip K. Dick – una novela alternativa donde los Nazis y Japón ganaron la Segunda Guerra Mundial. Un mundo alucinado del autor de Do Androids Dream of Electric Sheep, la noveleta en la que se basaron para el guión de Blade Runner. Tiene un detalle muy borgiano: los personajes leen un libro sobre cómo habría sido el mundo si Estados Unidos hubiese ganado la guerra, el cual es en sí, apenas una aproximación de lo que sucedió. Como si Dick con el libro adentro del libro hiciera una crítica (positiva) a los problemas de las novelas sobre realidades alternativas. En español la edita Minotauro.

Blackbird de David Harrower – es una extraña obra de teatro sobre el reencuentro de un pedófilo y su víctima – años después. En Nueva York, el papel del pedófilo lo interpreta Jeff Danniels, lo cual ha se ser muy interesante pues él suele actuar en cosas más lijeras. La obra no es nada gráfica, pero el lenguaje es muy impactante y trabajado. Los personajes hablan en oraciones cortantes de cuatro o cinco palabras, lo que crea una atmósfera de incertidumbre muy particular.

Mutants on Genetic Variety and the Human Body de Armand Marie Leroi – trata de dos temas: las mutaciones genéticas que forman las deformidades, y la historia social de la deformidad – sus padecedores más famosos y sus estudiosos correspondientes. Un libro sumamente doloroso que estuve a punto de dejar a la mitad. No hay nada más cruel que la arbitrariedad de la ruleta genética, que permite que unos vivan vidas sanas, y otros existencias a media plenitud. Lo acabé porque el otro lado, el mecanismo que nos permite reproducirnos y desarrollarnos, es la cosa más asombrosa del mundo, y el autor lo presenta con total admiración apasionada. Nuestra naturaleza es un verdadero milagro, y libros como este ayudan a apreciarla con mayor intensidad.
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