Creo que una de las maneras de apreciar que un cambio tecnológico ha ocurrido, es cuando ciertas excentricidades comienzan a popularizarse, al grado de que dejan de ser excentricidades y se convierten en moneda corriente. Navegar el internet o tener tu própia página de web solían ser actividades súmamente raras, y ahora cualquier hijo de vecino las puede hacer.
El fin de semana me topé con una de estos cambios, los llamados “fan edits”, que es cuando los fanáticos de una película la reeditan (le quitan escenas, recortan malas actuaciones, o de plano cambian toda la historia) para que sea más de su agrado.
Tenía una vaga noción de que esto existía por la popularidad de “The Phantom Edit“, una reedición de Star Wars: The Phantom Menace (1999), pero no me imaginaba que este pasatiempo ya se extendía a películas como “Titanic”, “King Kong” y hasta “Pulp Fiction”. Esto llama la atención por que muestra el estado en el que se encuentran los sistemas caseros de edición, y la capacidad de ancho de banda con la que muchos ya cuentan, pues los archivos llegan a ocupar hasta 4 GB de espacio.
Fanedit.org # El archivo principal de estas nuevas ediciones.
Esta mañana revistando los nuevos cortos de películas me encuentro con que el escritor Salman Rushdie (Los versos satánicos) va a actuar en una comedia romántica como el ginecólogo de Helen Hunt. Esta no es la primera película en la que aparece Rushdie (salió en El diario de Bridget Jones), pero sí la primera vez que sale como un personaje de ficción (siempre ha aparecido como sí mismo).
Rushdie tampoco es el primer escritor al que le sale la cascarita por ser actor, Yukio Mishima salía en películas de gangsters japonesas, George Plimpton en westerns con John Wayne y hasta Vargas Llosa ha actuado en obras de teatro en España y Chile. Sin embargo sí es bastante extraño verlo en algo tan prosáico como esta película.
El legendario director aleman Werner Herzog (Aguirre, Nosferatu, Fitzcarraldo, Woyzek), aparece como actor en “The Grand”, una comedia sobre un torneo de poker en Las Vegas. Solo por los quince segundos que aparece en el corto, se me antoja ver la película.
Notas después de ver No Country for Old Men (23/02/08)
1. Podría escribir cientos y cientos de superlativos por la película, pero el mejor cumplido que le puedo hacer es repetir lo que dije saliendo de la sala: “¿Bueno, y cuando la volvemos a ver?”
2. Me parece increíble la fuerza que aún tiene HItchcock en el cine. Este es una especie de Hitchcock en el oeste. Las técnicas de suspenso, los planos, y el establecimiento de la geografía donde se desarrolla la acción sigue principios absolutamente Hitchcockianos. Es una película de tensión contínua.
3. El sistema narrativo es expansivo y a pincelazos. A pincelazos porque sabemos lo mínimo indispensable del trasfondo de los personajes, pero aún así, cada uno de ellos esta perfectamente bien definido. Es expansivo porque esta claridad de definición permite que uno como espectador aporte y rellene los huecos de trasfondo y participe con la película.
4. Este es el tipo de cine minimalista que permite mucho comentario, a pesar de los pocos elementos que contiene.
Una de mis películas favoritas es “Reversal of Fortune”, del director Barbet Schroeder, la cual cuenta el extraño caso de Claus von Bülow. Un siniestro aristócrata y diletante danés que según se sospecha, indujo un coma diabético en su esposa, la igualmente desocupada Sunny von Bülow. El sitio de la revista Vanity Fair acaba de republicar su artículo de 1985 sobre el escándalo:
“El problema con Claus,” dijo uno de sus amigos más cercanos en una fiesta de Park Avenue, “es que no reside en el Palacio de la Verdad. Verá usted, es un embeleque, un falso. Siempre ha sido un falso. Su nombre es falso. Su vida es falsa. Ha creado un personaje que él representa. Claus es un trompe l’oeil.”
Ayer viví el apagón más intenso que me ha tocado en la Ciudad de México. La causa fue aparentemente una “super tormenta” como la que aparece en la película “El día después de mañana” que azotó la ciudad con vientos de hasta 70 kilómetros por hora. Se cayeron 140 árboles, 12 anuncios espectaculares, se reportaron 8 incendios, y murieron cinco personas. 12 de las 16 delegaciones (municipios) de la ciudad se quedaron sin luz.
Este es el tipo de cosas que enriquecen tremendamente mi imaginación morbosa. ¿Por qué es que a nadie se le ha ocurrido hacer una película de destrucción con el DF como protagonista? Sería un éxito absoluto de taquilla porque a los chilangos les encanta cualquier pretexto para presumir a su ciudad, y al resto del país le encantaría ver como la tierra se traga a la capital.
El argumento podría tener de todo: El político corrupto que no destina dirnero para la seguridad de la infaestructura, el ingeniero honesto que quiere dar la señal de alarma pero que no lo deja el político corrupto, el sindicato que bloquea las calles, el presidente inepto atrapado en sus oficinas, la mujer rica atrapada en su departamento de Polanco, los grupos en el metro y los microbuses luchando por mantenerse juntos y sobrevivir, etc. La película se escribe sola.
Probablemente la mejor película que ví este año la ví en DVD y es de 1981. Es de esas películas que por años leí era una obra maestra, pero que particularmente por su longitud y su tema (puede ser malinterpretada como un panegírico comunista), nunca había sido posible conseguirla ni en VHS ni en DVD. La película es Reds, dirigida nada más y nada menos que por el mismísimo Warren Beatty, quien ganó un merecidisimo oscar por su trabajo. Reds es la vida de John Reed, autor de México Insurgente y 10 días que conmocionaron al mundo, y el único norteamericano enterrado en el Kremlin. Pero en el fondo es un estudio de como se pervierte el idealismo cuando los ideales se vuelven dogma.
La película dura tres horas y cacho pero el largo no se siente. El drama humano siempre es interesante, y la historia de amor es de lo más romántica y dolorosa. El día que la compré la puse con la intención de ver solo unos minutos para checar que tal estaba la copia, y me quedé tan picado que no la pude detener.
Ampliamente recomendada para los que no tengan planes el fin de semana.
Esta es la onda. Asaltantes con ideas modernas. Agentes Tarados. Policías con hongos. Bazookas amables. Huellas eróticas. Caballos con complejo de moto. Palomas relocas. Chamacas fresa. Claveles verdes. No-vicias subversivas. Re-bel-des cho-co-late. Mi-ni-fal-das agre-sivas. ¿Qué será? Sabrosos colores naturales.
“5 de chocolate y 1 de fresa” es una de esas películas que tengo en lista de espara para verla una vez que se aparezca. Tengo como 10 años que leí de su existencia y nada, nadie la saca en DVD. Seguramente dentro de poco < sacrcasmo >saldrá una edición de colección, remasterizada, con un nuevo transfer, con comentarios de Fernando Lujan y Angélica María, porque la gente que tiene los derechos sobre las películas de entre los 40ntas y 60ntas en México, realmente estan interesados en preservarlas de la mejor manera posible.< /sacrcasmo >
“Me preguntaron: ¿Defendería usted a Hitler?, y les dije: ‘¡Hasta defendería a Bush!, pero solo con la condición de que se declarara culpable’” – Jacques Verges, abogado defensor de Klaus Barbie, Carlos “el Chacal” y Slobodan Milošević, en Terror’s Advocate, el nuevo documental de Barbet Schroeder.
Es navidad en un pueblito de los Estados Unidos en los años cincuenta. Cary Scott (Jane Wyman), una viuda de unos cuarenta años, espera la llegada de sus hijos.
La señora Scott suspira. Se ha sentido muy sola desde que tuvo que cortar con su novio (Rock Hudson), porque tanto los conservadores del pueblo como sus hijos, han visto con malos ojos que salga con un jardinero cinco años más jóven que ella. “Pero no importa”, se dice Scott. Lo importante es que ella quiere a sus hijos y sus hijos a ella.
Finalmente llegan; un muchacho y una muchacha de edad universitaria.
“Desgraciadamente no podemos quedarnos” le dicen.
Los han invitado a otras fiestas en el pueblo, y les es imposible acompañarla en la Nochebuena. La verán por la mañana.
“Pero no te preocupes mamá, no te vamos a dejar sola”.
Para que le haga compañía, le han traído un regalo. Una enorme caja cuadrada con un vistoso moño. Los hijos la besan y salen de la casa.
La viuda se queda pasamada, casi no le han dado tiempo para reaccionar. Desenvuelve el regalo y la vemos reflejada en él. Absolutamente sola.
Hace tiempo subí una imagen en blanco y negro de los astronautas del Apolo 11 en un desfile en la ciudad de México. Ahora acabo de ver el corto de In the Shadow of the Moon, un nuevo documental con los testimonios de todos los hombres (12 en total) que pisaron la luna, y al mero final sale un pedacito de como tres segundos donde aparece Neil Armstrong en el Zócalo ese mismo día.
No soy muy aficionado a los Oscar (a fin de cuentas un premio de popularidad más), pero siempre he pensado que este discurso de Stanley Donnen, director de Cantando bajo la lluvia, es una de las glorias de una transmisión televisiva, que por lo general suele ser mumificantemente aburrida. Lo bueno comienza alrededor de los 5 minutos.
Uno de mis legendarios maratones personales, fué ver Rocky I a IV cuando tenía como trece años. Por alguna razón tengo bien grabado el evento. Creo que mis papás estaban fuera o algo, porque las películas las ví en su cuarto con una cierta reverencia reservada para misa. En realidad la serie es buena hasta la III, aunque la IV vale la pena por su valor camp.
Rocky IV como ustedes recordarán, es básicamente Rocky contra la Unión Soviética, personificada en la figura de Ivan Drago, un boxeador cargado de esteroides. Es una extraña reliquia de la Guerra Fría, llena de pronunciamientos caricaturizados de las virtudes de la democracia y libertad Norteamericana, que culmina con un discurso que da Rocky al final de su pelea (¡donde los rusos le aplauden por haber vencido a su propio boxeador!) apelando a la paz y la buena voluntad.
Ahora por la módica cantidad de 86 dólares, tu también podrás reactuar esta titánica batalla, con una réplica del “Toro de Siberia”.
La película de los Simpsons, podrá no ser perfecta pero:
1. Me reí como enano. 2. La quiero volver a ver. 3. La compraría en DVD. 4. Varias veces durante el día me ha pasado que me acuerdo de cosas de la película y me vuelvo a reír de la nada — y los que estan a mi alrededor han de estar pensando “Patricio se volvió loco”. 5. La animación y el nivel de detalle es asombroso. Tanto que a veces distrae un poco. Se lucieron los dibujantes. 6. Se te pone chinita la piel, la primera vez que escuchas el tema de la serie tocado por una orquesta completa. 7. Dos palabras spider-pig!
Curiosamente ayer que murió el director sueco Ingmar Bergman le dije a mi jefe “Ya el único que queda de esa generación es Antonioni” … aunque mentira porque Godard, Resnais y Chabrol siguen dando lata por ahí. Aún así, a mi gusto, es como si los últimos grandes maestros del Renacimiento se huibieran extinguido.
El Antonioni indispensable: L’avventura # Corto en YouTube La notte # Clip en YouTube L’eclisse # Martin Scorsese habla de L’eclisse en YouTube Il deserto rosso Blow Up # Corto en YouTube The Passenger # Corto en YouTube
The Darjeeling Limited # Apple Trailers acaba de subir el primer corto de la nueva película de Wes Anderson, director de Bottle Rocket, Rushmore, The Royal Tenembaums y The Life Aquatic.
Este poster de la película The Day of the Dolphin me da mucha risa. Sospecho que originalmente solo consistía en la imagen de George C. Scott y los créditos, pero que algún ejecutivo ha de haber exclamado “¡No, pero si el público es muy tonto, no van a saber de qué se trata la película!”. Así que le agregaron con letras amarillas en grandote:
“Sin saberlo, entrenó un delfín para matar al presidente de los Estados Unidos” (chan chan chaaaaan), leyenda que casi suena a cuento de Monterroso.
The Day of the Dolphin (1973) por cierto, es una película totalmente seria, basada en el libro Un animal doué de la raison (1967) del francés Robert Merle. Lo chistoso es que la novela era una sátira de la Guerra Fría con la macabra broma de un científico que entrena delfines asesinos, la cual los productores transformaron en un aburrido thriller sin chiste.
Bob Fosse es de esas gentes que ya no existe: bailarín / actor / coreógrafo / director de cine y hasta editor. En su propia película All That Jazz predijo que se acabaría “suicidando” de tanto trabajo. Este es el número Big Spender de su primera película Sweet Charity, basada en Las noches de Cabiria de Fellini.
Hoy se cumplen 100 años del natalicio del fotógrafo de cine Gabriel Figueroa. Para los que no lo conozcan les recomiendo que gasten la modesta cantidad de 64 pesos y se compren el devede de Enamorada del Indio Fernández, que verdaderamente es de las películas más entretenidas, espectaculares y con mejor factura de ese periodo de nuestro cine. La escena donde Pedro Armendáriz y el trío le cantan Malagueña Salerosa a María Félix, y la última toma, siempre hacen que se me enchine la piel.
Este es un clip de un musical índio basado en Thriller de Michael Jackson. Los subtítulos no son una parodia, literalmente son una transcripción de lo que los actores estan “cantando”.