lunes, octubre 06, 2008

No se por qué mi cabeza funciona así, pero así funciona

La semana pasada, muy de repente, quien sabe de como, recordé la tonadita de una pieza que no pude identificar. Un sonido de violines que iniciaba diminuto, y que crecía y crecía y crecía, como unos enamorados que tras pasar muchas penalidades, finalmente se encuentran y se besan, o como un sol en medio del Pacífico, que después del trajín del día, despide sus últimos rayos antes de meterse en el horizonte, o como Gene Kelly arrastrando plácidamente a Syd Charisse en Singin' in the Rain, en ese número con el bestido blanco enorme.

Algo así.

¿Pero cómo demonios se llamaba la pieza?

"Es algo como Gershwin" pensé, porque al fondo se escuchaba quizás un piano, "o quizás algo como de Tchaikovsky", porque los violines sonaban a tchaikovskianos.

Pero nada.

Es de lo más desesperante tener una tonadita pegada sin saber qué es, porque resulta algo tan abstracto, que la única forma de describirlo es silbando. Y aún así la gente te puede tirar de loco.

Así me fuí pasando como dos o tres horas buscando en vano. Buscando y buscando. Me metí a Midomi, que es un servicio al que le tarareas o silbas una canción, y te dice qué es, pero sin éxito (aunque sí reconoció Rapsodia en Azul de Gershwin). También busqué en otro sitio (que no pude volver a localizar para incluirlo aquí), donde tocabas la melodía en un tecladito virtual, y te identificaba opciones potenciales de entre muchas partituras de múscia clásica.

Ya finalmente tuve que dejar el asunto por la paz, aunque con migraña porque tenía el sonsonete de doce o catorce notas atorado en la cabeza, pero pues nimodo. "Algunas cosas tienen que quedarse en el misterio" pensé.

Luego ayer en la regadera, por alguna razón, sin proponérmelo me llegó a la cabeza la misma pieza, un poco más completa, pero además con una voz de un actor negro que algo estaba narrando. Como si estuviera describiendo justamente el momento de los enamorados que se juntan y se besan tras una larga travesía.

Así se me vino el flachazo.

Más que música clásica, tenía que ser la música de una película. Tendría que ser It Could Happen to You (una insípida película con Bridget Fonda y Nicholas Cage, narrada por Isaac Hayes) o The Hudsucker Proxy de los hermanos Cohen (narrada por Bill Cobbs) o Brazil, aunque de esa no me acordaba ningún narrador.

Resultó ser The Hudsucker Proxy:



Pero no solo eso, si no que, además, originalmente la música es de Espartaco, un ballet del compositor Soviético-Armenio Aram Khachaturian:



Khachaturian, por cierto, todo el mundo lo debe de conocer por su "Danza de los Sables":



Además de por el Adagio de Gayaneh, que sale tanto en 2001 como en Alien:



Mi cabeza descansa.

Etiquetas: , ,

miércoles, noviembre 29, 2006

Veladas clásicas


Ayer fuí con el Xipac a ver a nuestro buen amigo Itzhak "la Perla" Perlman al Auditorio Nacional. Un par de asuntos:

1. Dos cosas que me impresionaron: primero que Perlman tocó sin partitura, segundo que simultáneamente hacía parecer que tocar el violín es lo más fácil del mundo y la cosa más imposible de la existencia humana... creo que esa es una buena definición de lo que significa ser un virtuoso.

2. El concierto estuvo medio raro porque en ningún lado anunciaron que era La Filarmónica de México acompañada en un breve segmento de 30 min. por Itzhak Perlman (aunque era de esperarse dada la selección de piezas). No entiendo por qué si se trajo con tanto trabajo al señor, no se organizó para que tocara las dos horas completas.

3. O el Auditorio Nacional es demasiado grande para la música sinfónica, o no le subieron al volumen. Se escuchaba perfecto todo, particularmente las gradaciones del sonido, pero la música no te envolvía. Quizás estoy malacostumbrado a la bocinas de mi casa (que me perdonen mis vecinos).

4. A pesar de que en Auditorio Nacional es inmenso vi gente conocida.

5. Incluyendo a Lolita Ayala (sin flor).

6. Al final tocaron la Séptima Sinfonía de Beethoven. Los dos primeros movimientos estuvieron muy agradables, pero con el último destruyeron la obra. Al final se sentía como si el público se estuviera quedando dormido, y como si el director estuviera aumentando el ritmo y la intensidad artificialmente para acabar con el asunto lo antes posible. Es extraño, pero es bueno ver ese tipo de desastres para poder apreciar cuando se toca bien.

7. Grabación sugerida de Itzhak Perlman: Concierto para Violín de Tchaikovsky en Moscú.

Que por cierto hay una grabación de esa pieza pero con otro director en YouTube #

8. Grabación sugerida de la Séptima Sinfonía: Carlos Kleiber con la Filarmónica de Vienna.

También en YouTube tienen a Kleiber, esta vez dirigiendo el final de la Séptima como Dios manda #

Etiquetas:

Technorati Profile

eXTReMe Tracker