Mi declaracion ante los medios
Una de esas cosas que uno nota al leer con asiduidad las declaraciones de los entrenadores de futbol, es una especie de sonsonete que canturrean cuando su equipo pierde. Un conjunto de frases hechas que básicamente describen lo obvio: “perdimos porque el contrincante nos ganó”, y que reúnen eufemismos que hacen sofisticado lo elemental: decir “no pudimos concretar” en vez de “no metimos gol”.
En este espíritu, he decidido presentar mi declaración ante los medios, por si en algún momento dirijo un equipo de futbol que desafortunadamente pierde la contienda:
Señoras, y señores de los medios. El equipo estuvo fuerte. Estuvimos con los 11 elementos en la cancha, pero desafortunadamente, por las dificultades del juego no pudimos concretar las oportunidades de gol que se nos presentaron. La realidad es que nuestros contrincantes ganaron, porque aunque nosotros nos vimos mucho muy superiores, ellos sí supieron meter la pelota en nuestra portería en el momento adecuado, y ni modo así es el futbol. Hay que trabajar mucho más. Me siento satisfecho, sin embargo, porque los muchachos estuvieron ahí, en la cancha los 90 minutos, jugando como lo saben hacer. Pasando la pelota y dando un buen espectáculo a la afición.
Se nos complicó el partido, en parte por que las condiciones del campo de juego estuvieron deplorables. La pelota no botaba bien, se encontraba en situaciones resbaladizas, y así imposible conectar con ella. Además el sol que estuvo pésimo. Después la actitud del árbitro que claramente benefició a nuestro rival. Mañana mismo interpondremos una queja con las autoridades máximas, porque una situación como esta no puede volver a darse. Claramente el 3-0 fue, en parte, provocado por el árbitro que benefició a nuestro rival.
Ahora lo que tenemos que hacer es regresar al entrenamiento, reflexionar, ponernos las pilas, encontrar de dónde se nos fue nuestra potencia, perder el miedo. Porque esta derrota es intolerable. Así, en la siguiente jornada, podremos ser más contundentes, que es lo que se merece nuestra afición. Una afición con la que estamos en deuda de sacar la saña y la garra, y de mejorar todos los días. En especial, en esos días cuando tenemos un partido de futbol.