Posts Tagged ‘poesía’

“more facile at courage than kindness”

Moon Landing – W.H. Auden

It’s natural the Boys should whoop it up for
so huge a phallic triumph, an adventure
it would not have occurred to women
to think worth while, made possible only

because we like huddling in gangs and knowing
the exact time: yes, our sex may in fairness
hurrah the deed, although the motives
that primed it were somewhat less than menschlich.

A grand gesture. But what does it period?
What does it osse? We were always adroiter
with objects than lives, and more facile
at courage than kindness: from the moment

the first flint was flaked this landing was merely
a matter of time. But our selves, like Adam’s,
still don’t fit us exactly, modern
only in this—our lack of decorum.

Homer’s heroes were certainly no braver
than our Trio, but more fortunate: Hector
was excused the insult of having
his valor covered by television.

Worth going to see? I can well believe it.
Worth seeing? Mneh! I once rode through a desert
and was not charmed: give me a watered
lively garden, remote from blatherers

about the New, the von Brauns and their ilk, where
on August mornings I can count the morning
glories where to die has a meaning,
and no engine can shift my perspective.

Unsmudged, thank God, my Moon still queens the Heavens
as She ebbs and fulls, a Presence to glop at,
Her Old Man, made of grit not protein,
still visits my Austrian several

with His old detachment, and the old warnings
still have power to scare me: Hybris comes to
an ugly finish, Irreverence
is a greater oaf than Superstition.

Our apparatniks will continue making
the usual squalid mess called History:
all we can pray for is that artists,
chefs and saints may still appear to blithe it.

1969

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16

09 2008

Semana de poesía: Konstantino Kavafis


Konstantinos Petrou Kavafis (Alejandría, Egipto, 1863 – 1933) fue un poeta griego, una de las figuras literarias más importantes del siglo XX y uno de los mayores exponentes del renacimiento de la lengua griega moderna. Su poema “Esperando a los bárbaros” es por un lado una meditación sobre la tensión entre pasado y modernidad, sobre la crísis de una civilización caduca, y también (en mi opinión) un poema cómico tremendo.

Esperando a los bárbaros
(1904)

¿Qué esperamos agrupados en el foro?

Hoy llegan los bárbaros.

¿Por qué inactivo está el Senado
e inmóviles los senadores no legislan?

Porque hoy llegan los bárbaros.

¿Qué leyes votarán los senadores?

Cuando los bárbaros lleguen darán la ley.

¿Por qué nuestro emperador dejó su lecho al alba,
y en la puerta mayor espera ahora sentado
en su alto trono, coronado y solemne?

Porque hoy llegan los bárbaros.
Nuestro emperador aguarda para recibir
a su jefe. Al que hará entrega
de un largo pergamino. En él
escritas hay muchas dignidades y títulos.

¿Por qué nuestros dos cónsules y los pretores visten
sus rojas togas, de finos brocados;
y lucen brazaletes de amatistas,
y refulgentes anillos de esmeraldas espléndidas?

¿Por qué ostentan bastones maravillosamente cincelados
en oro y plata, signos de poder?

Porque hoy llegan los bárbaros;
y todas esas cosas deslumbran a los bárbaros.

¿Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia?

Porque hoy llegan los bárbaros
que odian la retórica y los largos discursos.

¿Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento? (Cuánta gravedad en los rostros.)
¿Por qué vacía la multitud calles y plazas,
y sombría regresa a sus moradas?

Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.
Y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.

¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?
Quizá ellos fueron una solución después de todo.

Konstantino Kavafis # Wikipedia
Poemas traducidos al español #
Poesías completas # editado por Ed. Hiperión

04

12 2007

Semana de poesía: Ana Ajmátova


Anna Ajmátova (Odessa, 1889-1966) fue junto con Osip Mandelstam, una de las figuras más representativas de la poesía acmeista rusa. “Requiem”, su poema más conocido, narra las largas colas de espera que tuvo que sufrir para poder ver a su hijo, preso en la cárcel estalinista. Es una revindicación de la palabra, aún ante el peor de los horrores.

Requiem

A MODO DE PRÓLOGO
En los terribles años del terror de Yezhov hice cola durante diecisiete meses frente a las cárceles de Leningrado. Un día alguien me reconoció. Entonces una mujer que estaba detrás de mí, con los labios azulados, y que por supuesto jamás había escuchado mi nombre, despertó del entumecimiento que era habitual en todas nosotras y me susurró al oído (allí todos hablaban en voz muy baja):

- ¿Y usted podría describir esto?

Yo repuse:

- Sí, puedo.

Entonces una especie de sonrisa se deslizó por lo que alguna vez había sido su rostro.

Requiem # Poema Completo
Ana Ajmátova # Wikipedia

03

12 2007

Si te revuelca la ola

Si te revuelca la ola
Fabio Morábito

a Sandra Suter
que se quedó nadando

Si te revuelca la ola
procura que sea joven,
esbelta, ardiente,

te dejará molido el cuerpo
y el corazón más grande;

cuídate de las olas
retóricas y viejas,
de las olas con prisa,

y la peor de todas,
de la ola asesina,

la ola que regresa.

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30

05 2007

Banana republican

Una pregunta ética… ¿Qué se hace cuando los únicos plátanos que te venden en el super, son de la marca Chiquita Banana?

Bananera culpable de haber pagado a grupos guerrilleros colombianos # BBC

Por otro lado encontré un poema de Neruda (que la verdad no es nada bueno, pero sí interesante) sobre la United Fruit Company, la precursora de Chiquita. A esta compañía se le acusa de haber sentado las bases de un golpe de estado en Guatemala en 1954 y su dominio comercial de Centroamérica dió pié al término “Repúblicas Bananeras”, que por alguna bizarra razón es el nombre (Banana Repúblic) de una tienda de ropa en EU.:

LA UNITED FRUIT CO.

Cuando sonó la trompeta, estuvo
todo preparado en la tierra,
y Jehova repartió el mundo
a Coca-Cola Inc., Anaconda,
Ford Motors, y otras entidades:
la Compañía Frutera Inc.
se reservó lo más jugoso,
la costa central de mi tierra,
la dulce cintura de América.

Bautizó de nuevo sus tierras
como “Repúblicas Bananas,”
y sobre los muertos dormidos,
sobre los héroes inquietos
que conquistaron la grandeza,
la libertad y las banderas,
estableció la ópera bufa:
enajenó los albedríos
regaló coronas de César,
desenvainó la envidia, atrajo
la dictadora de las moscas,
moscas Trujillos, moscas Tachos,
moscas Carías, moscas Martínez,
moscas Ubico, moscas húmedas
de sangre humilde y mermelada,
moscas borrachas que zumban
sobre las tumbas populares,
moscas de circo, sabias moscas
entendidas en tiranía.

Entre las moscas sanguinarias
la Frutera desembarca,
arrasando el café y las frutas,
en sus barcos que deslizaron
como bandejas el tesoro
de nuestras tierras sumergidas.

Mientras tanto, por los abismos
azucarados de los puertos,
caían indios sepultados
en el vapor de la mañana:
un cuerpo rueda, una cosa
sin nombre, un número caído,
un racimo de fruta muerta
derramada en el pudridero.

20

03 2007

Salvador Elizondo (1932-2006)

Pasando por un quiosco de periódicos me enteré del fallecimiento de Salvador Elizondo, novelista y ensayista semi-de-culto.

Llegué a Elizondo por una razón curiosa, mi mamá escribió su tesis de maestría sobre El Hipogeo Secreto y este hecho me haría querer conocerlo casi veinte años después. En carrera leí Farabeuf (quizás su libro más sonado) bajo circunstancias extrañas, en una comunidad rural de Nuevo León en medio de la nada. El libro me impactó mucho, fue el equivalente a ver un cuadro cubista por primera vez después de pasar años consumiendo exclusivamente arte figurativo del siglo XIX.

Después ya en el DF tuve la oportunidad de verlo en un homenaje que le hicieron en Bellas Artes José Emilio Pacheco, Adolfo Castañón y Eduardo Elizalde. Era un hombre pequeñito y se veía algo enfermo, totalmente opuesto a lo que uno se hubiera imaginado del escritor de un libro tan loco como Farabeuf.

Elizondo se atrevió a escribir novelas auténticamente modernistas y universales cuando el resto de los autores latinoamericanos andaban en su fase faulkneriana-costumbrista de los años cincuenta y sesenta. Aunque su literatura no es sencilla, esta se agradece por ser capaz de mostrarnos el mundo con una sensibilidad extraterrestre e iconoclasta. Una visión que pocos se atreven a plasmar en papel.

Alfaguara edita su obra narrativa completa en un tomo, el FCE en tomos separados mucho más económicos.

Murió Salvador Elizondo # La Jornada
Falleció el escritor Salvador Elizondo # El Universal
Luto en las letras mexicanas # Milenio

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30

03 2006

Los Malestares Naturales I.

Koryphaios XXXI de Giorgios Pappadakis
Dedicado a Paul Erdös

Mancha el pecado original; mancha el nacer;
mancha el Canal de la Mancha. Sumergido,
ocasionalmente en la piedra filosofal
de la memoria. Aspera la lengua de tu piel,
el borrón-y-cuenta-nueva del estado
de la creación y otros conceptos.

En Hiroshima y Nagazaki, intempestiva
la ciencia se suspende – ladrón que roba a ladrón
la paz encuentra. En los abedules y las sustancias
higiénicas del bosque. Porque uno olvida,
lo que el calor demuestra. Perpetuo en el
adivino de la circunstancia.

El re-nacer es el ultimo día, en que
te gradúas de la vejez. Es el silencio
que se acorta,
debajo de las bombas americanas, que caen sobre
dos ciudades japonesas.

Doce poetas griegos contemporáneos (Editorial Aedo 1972)

23

07 2005

Birthday Letters

Para empezar el año con el pié derecho, que mejor que con un poema de Ted Hughes.

Chaucer

‘Whan that Aprille with his shoures soote

The droghte of March, hath perced to the roote…’

At the top of your voice, where you swayed on the top

of a stile,

Your arms raised- somewhat for balance, somewhat

To hold the reins of the straining attention

Of your imagined audience- you declaimed Chaucer

To a field of cows. And the Spring sky had done it

With its flying laundry, and the new emerald

Of the thorns, the hawthorn, the blackthorn,

And one of those bumpers of champagne

You snatched unpredictably from pure spirit.

Your voice went over the fields towards Grantchester.

It must have sounded lost. But the cows

Watched, then approached: they appreciated Chaucer.

You went on and on. Here were reason

To recite Chaucer. Then came the Wfy of Bath

Your favourite character in all literature.

You were rapt. And the cows were enthralled.

They shoved and jostled shoulders, making a ring,

To gaze into your face, with occasional snorts

Of exclamation, renewed their astounded attention,

Ears angling to catch every inflection,

Keeping their awed six feet of reverence

Away from you. You just could not believe it.

And you could not stop. What would happen

If you were to stop? Would they attack you,

Scared by the shock of silence, or wanting more- ?

So you had to go on. You went on-

And twenty cows stayed with you hypnotized.

How did you stop? I can’t remember

You stopping. I imagine they reeled away-

Rolling eyes, as if drivien from their fodder.

I imagine I shooed them away. But

Your sostenuto rendering of Chaucer

Was already perpetual. What followed

Found my attention too full

And had to go back into oblivion.

01

01 2005


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