1976

ofrecían diversión de calidad, no podían enriquecer nuestros conocimientos de la infancia e incluso corrían el riesgo de dar al público una idea falsa de la infancia; normalmente eran irreales, puesto que estaban dirigidas a un público juvenil al que se quería llenar de optimismo.

En algunas películas el niño se ve traicionado por un vicio de forma del guión, es decir, se le arrincona en beneficio de un elemento considerado poético de entrada, un objeto, a veces un animal. Como los niños ya traen automáticamente consigo la poesía, creo que se ha de evitar introducir elementos poéticos en una película infantil, para que la poesía nazca de símisma, como algo más, como un resultado y no como un medio, ni incluso como un objetivo que alcanzar.

Le Courier de l'Unesco, numero especial Niños
6 de febrero de 1975

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Cinema 16 Temporada enero-abril 2004