1970

Y Antoine le contesta: “Nunca me lo he planteado. Me gustan las chicas que tienen padres amables, me encantan los padres de los demás”.

Antoine Doinel va creciendo como un huérfano y busca familias que reemplacen a la suya. Por desgracia, cuando las encuentra, tiene tendencia a huir de ellas, porque sigue siendo un fugitivo. Doinel no se opone abiertamente a la sociedad y, en este aspecto no es un revolucionario, pero intenta vivir al margen, desconfiando de ella y procurando que le acepten aquellos a quienes él quiere y admira, puesto que es una persona de buena voluntad. Antoine Doinel no es lo que se llama un personaje ejemplar; tiene encanto y abusa de él, miente mucho, pide más amor que él mismo puede ofrecer, no es un hombre en general sino un hombre en particular. Antoine Doinel ama la vida, sobre todo quiere dejar de ser un niño, es decir, alguien de quien se dispone sin pedir su opinión, alguien a quien se deja de lado, que se olvida o se rechaza cruelmente.

Febrero de 1971
Prefacio de las Aventures d'Antoine Doinel
Éditions Mercure de France

anterior
Cinema 16 Temporada enero-abril 2004